Facebook hace parte de una cadena de mercadillos urbanos, todo el mundo se dedicó a hacer cupcakes, galletas, postres, aretas, o a traer ropa de Miami y venderla.
Cada día me llegan sugerencias de grupos para que los acepte y me antoje de un vestido que al meterme a la página de forever 21 vale 10 dólares, las niñas lo venden a 70. ¿Tiene sentido? Como si fuera difícil prever de donde compran las cosas, acaso todos no nos vestimos iguales acá.
Me gustaría probar lo que tienen para ofrecer en facebook en la gastronomía pero los precios de diseñador o chef de un renombrado restaurante lo hace muy difícil.
¿ a quien estoy engañando?, claro que puedo.
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