jueves, 29 de abril de 2010

Ir a a la estrada

El viernes estuve en la estrada, ya había estado algunos martes en el controvertido pero siempre delicioso Sushi Light 2x1 y alguna vez en vacaciones en el cumpleaños de una amiga en la discoteca Crista cuyos dueños hacen parte de una raza bonita de privilegiados que se decidieron meter de accionistas en el cuento y tener “su lugar” exclusivo para solo juntarse de farándula paisa.

Así pues este día fue una de las experiencias más surreales que he tenido, llegar un lugar infestado por las más hermosas mujeres todas vestidas de Miami y la vía primavera, todas iguales, los vestidos de flores, el pelo planchado, un maquillaje suave, rayitos, todas hablando animadamente mientras esperan su turno para comprar un shot. Ahí recordé una película que no salió hace mucho protagonizada por Nicole kidman sobre las esposas de Stefford, mujeres creadas para un mundo de perfección en el estados unidos suburbano.

Es increíble, como se homogeniza la alta sociedad, como se conocen, como se saludan, como viven, como bailan.

Moda tonta: los shots

Cuando en Medellín hay una moda, es en serio, acaso no ha sido suficiente muestra el boom de discotecas con bandas, las alitas picantes, las cervecerías, y otro sartal de cosas que nos dejan sin ganas de volver de tanta sobreexposición.

Los malditos shots son algo así. La cocaína rusa se volvió en un hito de la vida nocturna de la ciudad, muchos quisieron copiarla y aquí estamos chapaleando entre rutas del shot, haciendo que el coctel quede como una matrona aburrida y montándole show al asunto.

Ahora el de moda es el Jaggerbomb, inspirado en un licor de hierbas alemán. Me da hasta risa.

Mañes . Esa raza de personas que no me gusta a mi.

Definir a un mañe es complicadísimo, hay quienes aducen a la pobreza para hacerlo, otros que se concentran más en el vestuario y hasta otros que simplemente tienen un radar como yo, que juzgo a los mañes como si fueran la peor escoria de la sociedad. Nunca he entendido por qué y no me gusta.

Por ejemplo, me parecen mañes unas cosas inverosímiles, tardiar en el parque lleras con las amigas, incluso con mayor fuerza si se piden cocteles o sangría. Me parece lo peor, el bailys y una abominación el coctel Alexander. Lastimosamente juzgo tan duro que alguien que haga estas cosas será para siempre vetado de mis querencias.

Me parecen mañes algunos lugares del parque lleras más que otros. Entre ellos ay caramba, Orleans y  al rojo. Esos no los piso por ninguna circunstancia. Me parece mañe que la música preferida de alguien sea el tropipop y cante Fanny lu a grito herido en las discotecas.

Me parecen mañes las tres puntadas con bluejeans, la gente que se echa el rubor desde debajo de los pómulos hasta el inicio del pelo en vertical, y el vodka con jugo de naranja. Eso apenas entre lo más sobresaliente.

Así pues me amargo la vida sufriendo por la mañesada de los otros que no tengo tiempo ni para juzgar la mía.

la cultura del techno, medellin style y otras salvedades

Siempre me ha llamado la atención Medellín style, con su motto, good music i dance y un guerrilla marketing que envidiaría cualquier movimiento cultural juvenil, ha logrado crear más que una tribu urbana, una subcultura.

Es tan conocido el estilo que hasta las personas de otras partes del país se refieren a nuestra música electrónica como techno paisa, porque este movimiento ha creado además una identidad y unas tendencias de música muy claras.

Ha influido también en la forma de vestir de las personas entrando a la mini sociedad paisa las terribles camisas y otras prendas de Ed. Hardy, una vergüenza de Christian Audigier , creada para un lifestyle mundial parecido cuyos principales exponentes son los protagonistas de Jersey shore.  Las faldas cortas, las botas blancas y la ropa estrambótica hace que las fiestas techno de la ciudad se vuelvan más como zoológicos de observación de moda que de cualquier otra cosa. Las cirugías casi siempre son un must.

También existe en el movimiento  la relación drogas – electrónica y  la abominable correlación de “los palcos de traquetos” donde abundan las pepas, el poper, prepagos y old parr, hasta a veces se pueden encontrar enanos.

Así pues, con los logros de enfilar a los preadolescentes a este movimiento desde pequeños y representar el techno en  Medellín, MS ha hecho que la sociedad se vuelva un poco mas boleta. Felicitaciones.

miércoles, 28 de abril de 2010

Pensamientos de una sociedad acabada

A veces es difícil descifrar a Medellín, para mí la ciudad siempre ha sido como una solterona gorda que se sienta en el quicio de la casa a esperar a las comadres para empezar el costurero, mientras que con una  mirada perdida se nubla el corazón al ver a un par de muchachas jóvenes y sonrientes pasar, el anhelo de lo que no fue, pero pudo ser. Así es mi ciudad

Crezco, vivo y respiro alta sociedad, un mundo más raro aun que las tenazas sociales paisas, que lo compone una extraña y grotesca mezcla entre empresarios que sacaron adelante sus industrias, los hijos de estos que no movieron un dedo y reciben mensualmente un estipendio por no tocar la compañía, los escaladores sociales que son aquellos que no nacen dentro del circulo , pero han podido acercarse o meterse del todo; y yo, una observadora pasiva que se siente fascinada y a la misma vez fachosa al pensar en querer pertenecer aquí.

Moda idiota de la alta sociedad: Los accesorios y otros ventorrillos en facebook

Facebook hace parte de una cadena de mercadillos urbanos, todo el mundo se dedicó a hacer cupcakes, galletas, postres, aretas, o a traer ropa de Miami y venderla.

Cada día me llegan sugerencias de grupos para que los acepte y me antoje de un vestido que al meterme a la página de forever 21 vale 10 dólares, las niñas lo venden a 70. ¿Tiene sentido? Como si fuera difícil prever de donde compran las cosas, acaso todos no nos vestimos iguales acá.

Me gustaría probar lo que tienen para ofrecer en facebook en la gastronomía pero los precios de diseñador o chef de un renombrado restaurante lo hace muy difícil.

¿ a quien estoy engañando?, claro que puedo.